Oma Plüsch ( Asi se llama esta taberna, Oma= abuela, Plüsch=Algo asi como un peluche)
Quién mejor que una entrañable abuelita para acogerme, a mí y mis vicios en el confortable calor de un taberna. Al abrigo del frio que hiela mis pulmones al tiempo que entran las bocanadas de humo en estas calles que ya esperan las nieves. Asi que me disculpen los señores miembros logianos por este documento gráfico que no pretende ser una acto de egocentrismo, ni por asomo pretendo tampoco convertir este espacio en uno de esos tan de moda blog de viajeros. Sino transmitiros mi felicidad por el descubriemiento, del que apenas me separan 50 pies. Y de paso que sepais que hay un lugar donde podreis compartir vuestros pitis con la cerveza y con un servidor. Quizás esta noticia carezca de relevancia para el señor Vulcaniano, pero no así para el resto que en mayor o menor media, con más o menos asiduidad comparten el gusto por el humo, aunque a veces sea a disgusto y remordimientos.
Espero poder compartirlo con ustedes en algún momento y la buena música de clásicos de los 70 que tienen a bien ofrecer.